Con el poeta Ahmad Al Shahawy

Con el poeta Ahmad Al Shahawy

domingo, 9 de marzo de 2025


 

 SOBRE QUE DIA


Sobre que día me paro para decir buen día

si a la ceniza se la lleva el viento

y el mañana se va en partidas

en la estación presente.


Sobre que rastro pongo mi pie.


Bajo que morir prendo mi luz

cuando abro la puerta de mayo

y a lo lejos

la vida y la muerte del otoño.


Bajo que pólvora cave atacar a un domingo

donde el mate llega de la mano del suburbio

y mi país aun está en la mitad del parto.


Bajo que corazón te espero compañera.

Con que esperanza.

Con que testigos de mi violento amor

capturo los panes inocentes.


Pero no todo tiene muerte de pregunta.

Es decir

A que morir sino de vida.

lunes, 3 de julio de 2023


 

 AQUI REFUGIADO


Cuando uno ama sin esperar el revés de la moneda.

Cuando uno mira por sobre la efímera alegría

la ceniza ajena que al final nos llega por distancia.

uno debiera poner en su lugar el alma.

Ayer el exilio ya tuvo su voto y su bandera.

Su académico discurso descontando miserias

pero hoy la realidad cuenta de a miles

pedacitos de vidas y de muertes 

chocando contra la duda de no ser y ser sin causa.


Un puño se levanta golpeando el aire.

Un niño deja caer su lágrima sobre el hombro del padre

y en cada paso se van perdiendo letras de su nombre

y al final la noche lo llama refugiado.


De donde saco el martillo que condene

a esta enfermedad de saquear y crear destierros.

De quemarnos el mañana

de hacer de aquél rincón y amparo de la casa

un dolorido hueco de silencio astillado y quieto.


Aquí desato mi sed

mi golpe de amor.

No quiero mas guerras ni mas hambre.

Quiero la elección de mi costado.


Me gusta un fuego en la noche.

Un pájaro en los ojos.

Un niño sentado en el borde natural de la inocencia.


Hermano refugiado.

Por ahora me retiro

pero no renuncio ni me rindo.

Me voy a cargar de nuevo mi boca con palabras.

domingo, 3 de octubre de 2021

martes, 11 de febrero de 2020

EL MOMENTO

Este deseo de devolver un pedacito de soledad
y compartirlo con vos
me viene de ese largo trajinar de calles
que absorben la capacidad del labio
para dibujar un nombre
y de pasos para batallar veredas sin herirse.

A mi lado tengo un espacio constante
que nos pertenece
y quiero hacer lo que me dice el parpadeo del encuentro.

No te vayas con las cosas.
El silencio corre por el mundo,
llega como una sutil fotografía hasta nosotros
se acomoda a nuestro lado
y por un momento nos presta el niño de sus ojos
para que no veamos pasar
ninguna pena hasta mañana.